Técnicas para mejorar la autoestima

La autoestima es un componente fundamental para nuestra salud emocional y mental. Además, está relacionada con una variedad de factores psicológicos, emocionales y sociales que influyen en cómo nos percibimos a nosotros mismos y cómo nos sentimos respecto a nuestras capacidades y nuestro valor personal.
Sin embargo, muchas personas experimentan desafíos en este aspecto de su vida, ya sea por experiencias pasadas, pensamientos negativos o presiones sociales.
A continuación, te explico algunas de las estrategias para fortalecer tu autoestima:

1. Practicar la Autocompasión: sé amable contigo

La autocompasión, un concepto propuesto por la psicóloga Kristin Neff, es una herramienta poderosa para mejorar la autoestima. En lugar de ser tan crítico y cruel ante los fracasos o errores, se trata de tratarse a uno mismo con la misma amabilidad y comprensión que ofrecerías a un amigo cercano

¿Cómo practicarla?

Intenta ser consciente de tus pensamientos autocríticos y reemplazarlos con afirmaciones de autocompasión. En lugar de pensar «soy un fracaso», podemos cambiarlo por «todos cometemos errores, esto es parte del aprendizaje».

2. Reestructuración Cognitiva: cambiar los pensamientos negativos

La reestructuración cognitiva forma parte de la Terapia Cognitivo-Conductual, la cual se basa en identificar y desafiar los pensamientos negativos automáticos que afectan a la percepción que tenemos sobre nosotros mismos. Esta herramienta ayuda a las personas a cambiar pensamientos irracionales o destructivos y, en consecuencia, a mejorar su autoestima.

¿Cómo practicarla?

“Somete a juicio” tus pensamientos negativos. Haz una lista con los pensamientos negativos que tengas e imagina que tienes que actuar como abogado defensor, fiscal y juez para determinar qué ciertos son.
Fiscal: reúne pruebas a favor de ese pensamiento, sólo con hechos contrastables y que hayan sucedido, ¡evita las interpretaciones y opiniones!.
Abogado defensor: reúne pruebas en contra de ese pensamiento, pruebas que sean contrastables con la realidad.
Juez: llega a un veredicto con respecto al pensamiento: ¿es correcto? ¿es real? ¿es justo para mí? ¿me está siendo útil?

3. Aumentar la Autoeficacia: establecer y alcanzar metas pequeñas

La autoeficacia, un concepto desarrollado por Albert Bandura, se refiere a la creencia en nuestra capacidad para lograr metas y superar obstáculos. Según el autor, una mayor autoeficacia está vinculada a una mayor autoestima. Las personas que sienten que tienen control sobre sus acciones son más propensas a establecer metas y alcanzar el éxito, lo que refuerza positivamente su autoestima.

¿Cómo practicarla?

Establece metas pequeñas y alcanzables que puedas ir cumpliendo de forma diaria. Por ejemplo: realizar dos veces por semana ejercicio, terminar el proyecto que dejaste abandonado, dedicarte media hora a practicar el hobbie que tengas, etc.

4. Fomentar Relaciones Positivas: rodearse de personas que te apoyan

La calidad de nuestras relaciones sociales juega un papel crucial en nuestra autoestima. Las relaciones interpersonales saludables pueden ser un factor protector contra la baja autoestima. Por esto mismo, el apoyo emocional y la validación de los demás contribuyen significativamente a cómo nos vemos a nosotros mismos.

¿Cómo cultivarlas?

Rodéate de personas que te apoyen y te alienten. Limita el tiempo que pasas con aquellas que te critican constantemente o te hacen sentir que no eres suficiente. En caso de no poder contar con él, utiliza recursos como apps para conocer gente nueva, apúntate a alguna actividad que te guste y que te permita rodearte de otras personas, etc.

5. Fomenta el Autocuidado: prioriza tu bienestar físico y emocional

El cuidado personal no solo se refiere a la apariencia física, sino a prestar atención a nuestras necesidades emocionales y mentales. Un autocuidado regular, como hacer ejercicio, dormir lo suficiente, alimentarse saludablemente o hacer meditación, puede reducir los niveles de estrés y mejorar la autoestima.

¿Cómo fomentarlo?

Establece un momento en el día único y exclusivo para ti. Dedica tiempo cada día para cuidar de ti mismo, ya se haciendo ejercicio, echarte esa crema que te encanta, escribir en tu journaling, etc.

6. Practica la autoaceptación: el poder de ser único

La aceptación de uno mismo es una técnica fundamental para construir una autoestima sólida. Aceptarte tal y como eres, con tus imperfecciones, tus habilidades, tus fortalezas y debilidades, es un acto que te permite vivir de acuerdo con tus propios valores y principios, sin compararte constantemente con los demás.

¿Cómo practicarla?

Haz una lista con todos tus valores, capacidades, habilidades y aptitudes, y recuérdalos cuando creas que no estás siendo justo contigo mismo.
– Practica el ejercicio DAFO: Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades, ya que te ayudará a analizar diferentes características sobre ti y poder practicar aquellas en las que te gustaría trabajar más.
– Intenta no compararte con los demás, ya que cada persona es única.
– Aprende a perdonar y perdonarte.

Conclusión:

Mejorar la autoestima no es un proceso rápido, pero con paciencia y las técnicas adecuadas, es totalmente alcanzable. La autocompasión, la reestructuración cognitiva, el aumento de la autoeficacia, las relaciones positivas y el autocuidado son todas estrategias respaldadas por la ciencia que pueden ayudarte a sentirte mejor contigo mismo y fortalecer tu autoestima a largo plazo. Si alguna de estas técnicas te resulta útil, no dudes en implementarlas en tu vida diaria. Y recuerda, siempre es positivo buscar apoyo profesional si necesitas orientación adicional.